miércoles, 18 de abril de 2012

TODO ES BUENO / Pozo, Mauricio

Se han relativizado tanto los eventos que suceden en el país que todo aparece como bueno y nada es malo. Se denuncia el cobro de diezmos a empleados públicos para el partido de Gobierno y no pasa nada. Escalada de precios, estancamiento económico, debilitamiento de las cuentas externas, inmovilidad del empleo, Riesgo País sobre 600 puntos, contracción del crédito, tasas de interés quietas, ineficiencia del gasto público de inversión y se insiste en que está todo bien. Será seguramente de esperar el impacto en los bolsillos de todos para recién percatarnos que algo mal se ha hecho. Se busca transparencia en las cuentas fiscales y se incluyen los fondos petroleros dentro del presupuesto del Estado, originando precisamente lo contrario, pues los recursos se fundirán en el total de ingresos y gastos y no sabremos nunca en qué mismo se gasta la plata. Por cierto, de los reportes de ejecución presupuestaria del año anterior, que siempre fue obligación entregarlos de forma trimestral al Congreso, hoy nadie sabe nada. Tampoco pasa nada con el superpoder que ahora tendrá el Gobierno para endeudarse sin dar cuentas a nadie. Se reducen las asignaciones a los gobiernos seccionales en más de US$ 150 millones como resultado de las leyes que se están aprobando, y tampoco pasa nada. La deuda del Estado con el IESS no se paga y tampoco nadie reclama cuando antes fue objeto de airadas y justas protestas de los afiliados. Lo que es cierto es que la economía no perdona y siempre pasa la factura. Hoy, 7 Abr. 2008, p. A. 4

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