domingo, 29 de abril de 2012

LA ECONOMÍA ECUATORIANA / Robalino, César

La actual situación macroeconómica del país es deplorable. Con un precio del crudo ecuatoriano que supera a los 110 dólares el barril, con un nivel de tasas de interés bajo en el mundo, con un debilitamiento del dólar americano, con una apreciación de varias monedas latinoamericanas frente al dólar, con un crecimiento espectacular de los países emergentes (China, India, etc.),con una capacidad potencial y de recursos de la economía ecuatoriana, con una Reserva de Libre Disponibilidad (RLD) de USD 6.000 millones, el Ecuador tiene desempleo alto de la mano de obra, elevada inflación que no se justifica solo por razones externas en un esquema de dolarización pero además, las inversiones privadas nacionales y externas están desaceleradas, las exportaciones, no petroleras tradicionales y no tradicionales, demuestran un crecimiento insatisfactorio, los niveles de producción y de exportación petrolera (en volumen) se encuentran en franco deterioro por falta de inversiones, el gasto de consumo privado se ha debilitado, se ha dado una expansión de los niveles de pobreza y se ha estancado el crecimiento del ingreso por habitantes. La liquidez en toda economía y en el sector bancario es abundante. No obstante ello, el crecimiento macroeconómico del país es mediocre. La situación anterior refleja a grandes rasgos la situación económica del país. El Banco Central del Ecuador se niega a reconocer que la economía ecuatoriana no creció el año 2007 al ritmo que anunció. Factores políticos intervienen para que dicha entidad se muestre renuente a reconocer que el Producto Interno Bruto creció a menos del 2 por ciento anual. Si a ello se descuenta el crecimiento de la población, el resultado es prácticamente de estancamiento económico e implica el serio peligro de frustraciones colectivas por las enormes expectativas creadas por el Gobierno Nacional.El Gobierno Nacional parece creer que modificando las metodologías mencionadas va a bajar la inflación, hacer crecer la economía e incrementar el nivel del empleo. El resultado macroeconómico que tendremos el presente año es pobre, no solo por el efecto de las inundaciones, sino porque el sector privado de la economía no tiene confianza suficiente en la política económica del poder público y porque el gasto privado de inversión seguirá debilitado. Expreso, 31 jul. 2008, p. 5

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