viernes, 20 de abril de 2012

CUANDO OCULTAN ALGO... / Pachano, Abelardo

Argentina está feliz, por lo menos así lo cree su Gobierno porque decidió no publicar la tasa de inflación y con ello supone que vende la tesis de que la estabilidad existe. Venezuela, por su parte, decidió interpretar a la inflación como un fenómeno que solo afecta a los ricos, la publica con dificultad y con ello decretó el bienestar de los pobres. Ecuador, a través del BCE,decidió que las cuentas nacionales están mal hechas, suspendió su divulgación y con ello mantiene la tesis que el Ecuador crece. Estos hechos de coerción informativa se dan usualmente porque hay noticias malas y se las quiere esconder, creyendo que con ello el problema desaparece.Pues bien, en el país y en lo que va de este año, algunas noticias económicas se las obtiene con sacacorchos. A la fuerza e incluso utilizando mecanismos nada cristianos, y todo porque existen disposiciones en varias entidades públicas de no entregar los datos sin un pedido formal y una autorización expresa del jefe. Ahí empiezan a funcionar los mercados negros, las amistades y los palanqueos para conseguir lo que se busca. Por esa vía ha sido posible conseguir los indicadores claves de bienestar,especialmente el relativo al desempleo, y la inflación, de cuyo análisis se concluye que el país está parado, se hincha y los estratos pobres reciben nuevamente efectos negativos sin solución a la vista. Al mes de abril, el INEC calculó una tasa de desempleo del 7,9 por ciento, que no la publica el BCE, superior en 1,8 puntos porcentuales a la tasa de noviembre pasado y que en términos muy simples dice que en apenas cinco meses hay casi 80 000 desempleados nuevos, con lo cual suman un total de 360 000 personas en todo el territorio nacional que no encuentran trabajo y deben estar pensando en migrar. El Comercio, 16 mayo 2008, p. 4

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