lunes, 11 de junio de 2012

PENSAR POSITIVAMENTE / Pachano, Abelardo

Varios medios de comunicación del país recogieron la semana pasada unas declaraciones del ministro Borja referidas a controlar la salida de capitales. En economía hay varias formas de interpretar la realidad, pero solo existen dos causas que explican los hechos: reales y emocionales. Las primeras responden al estado de la economía, a la determinación de sus fortalezas o debilidades y a las amenazas que le acechan o las oportunidades que aparecen. Mientras que las segundas reflejan el ánimo de los ciudadanos, su motivación o temor. A las primeras se las enfrenta con decisiones, y a las segundas dando seguridad. Podría pensarse en un giro de 180 grados en las relaciones financieras internacionales, y en lugar de penalizar la salida de capitales, que mira el lado negativo, poner incentivos al ingreso de ellos mediante cambios en los tributos que regulan a los flujos externos privados. Resultaría atractivo y recomendable eliminar el impuesto del 25 por ciento a los intereses que se paga por los créditos internacionales y subir la tasa máxima de interés que reconoce el Fisco para la deducción de gastos del impuesto a la renta. De esta forma, si se adoptan las dos decisiones y el interés máximo se lo pasa del 3.25 actual al 8 por ciento, y a eso se suma una mejor definición del origen de los créditos por el tipo de instituciones prestamistas y no por países, con seguridad muchas empresas podrían obtener créditos, hoy escasos, que les ayuden a mantener sus operaciones, cuidar los empleos, cubrir parte de la brecha externa, compensar la caída de depósitos, generar competencia. Hay que pensar positivamente. El Comercio, 6 mar. 2009, p. 10

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