jueves, 28 de junio de 2012

ESTIMULAR O MORIR / Sttglitz, Joseph

Como los brotes verdes de la recuperación económica que muchos advirtieron la pasada primavera se han vuelto marrones, surgen preguntas sobre si ha fracasado la política de hacer arrancar la economía mediante un estímulo fiscal en gran escala. ¿Se ha demostrado la inadecuación de la teoría económica keynesiana, una vez puesta a prueba?. Sin embargo, esa pregunta sólo tendría sentido si se hubiera probado a aplicar de verdad dicha teoría económica. De hecho, lo que ahora se necesita es otra dosis de estímulo fiscal. Si no se hace, podemos esperarnos un período aún más largo en el que la economía funcione por debajo de su capacidad y con un gran número de desempleados. El gobierno de Obama parece extrañado y decepcionado con el gran número -que va en aumento- de desempleados. No debería estarlo. Todo eso era previsible. El verdadero criterio para calibrar el éxito del estímulo no es el nivel real de desempleo, sino el de cuál habría sido sin el estímulo. Pero hay otro problema: en los Estados Unidos, sólo una cuarta parte, aproximadamente, del estímulo de casi 800.000 millones de dólares estaba destinado a gastarse este año y se ha tardado en aplicarlo incluso en el caso de los proyectos que se podían empezar a ejecutar rápidamente. Al mismo tiempo, casi una tercera parte del estímulo fue destinado a la reducción de impuestos, que, como predijo correctamente la teoría económica keynesiana, sería relativamente ineficaz. Expreso, 28 ago. 2009, p. 8

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