sábado, 30 de junio de 2012

POR AHÍ NO ES / Pachano, Abelardo

El Gobierno insiste en sostener que en la economía hay un problema de liquidez que impide el trabajo normal de las actividades económicas y está ocasionando recesión, desempleo, violencia, pérdida de producción, caída del consumo y contracción de la inversión. En los años 2008 y 2009, el país ha contado con una cantidad de dinero nunca vista. Las cifras fiscales son espectaculares. Si se mira con cuidado lo que ocurre en los mercados nacionales de consumo, producción e inversión, se encuentra que trabajan "a relantí". Y esto pasa porque el Gobierno tiene una postura intervencionista que destruye la generación de empleo. El aumento de los impuestos que tramita el Congreso, la fijación de precios de varios productos y servicios son dos líneas de acción que van en contravía de lo que se necesita para reanimar la economía. El Gobierno tiene lo suficiente para cubrir sus necesidades y no requiere, si maneja con prudencia y recato los fondos públicos, extraer más recursos del sector privado, que ve en ello una nueva fuente de contracción de sus actividades. Pero, la hambruna pública no tiene límite. Aumentó el endeudamiento del IESS, va por las reservas del BCE y transfiere los fondos públicos a la banca pública con lo cual tiene un dilema que no sabe cómo descifrarlo, pues la norma constitucional es tan antilógica que además de recesiva y restrictiva va dar más de un dolor de cabeza en la estabilidad del sistema financiero. En ese plano quita dinero con la una mano y ofrece un programa de 1 700 millones de las reservas internacionales del BCE con la otra. Entonces ofrecer más plata no resuelve el problema. Por ahí no está la solución. Le pueden empachar al país con tanto mal gasto que dañará otra vez la balanza de pagos. El Comercio, 30 oct. 2009, p. 10

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