lunes, 11 de junio de 2012

CRISIS E INTEGRACIÓN REGIONAL / James, Harold

Todo el mundo sabe ya que estamos en la peor crisis económica desde el decenio de 1930. Las reacciones proteccionistas son tristemente familiares: protestas contra los trabajadores extranjeros, peticiones de protección comercial y un nacionalismo financiero que pretende limitar las corrientes de dinero a través de las fronteras nacionales. Los Estados Unidos están sufriendo diversos problemas que se han examinado ampliamente durante muchos años, pero nunca parecían ser tan urgentes. De repente, ante la crisis económica, dichos problemas han pasado a ser causas importantes de inestabilidad política. En los países de la zona del euro hay una política monetaria común y un mercado integrado de capitales con instituciones financieras cuyas actividades rebasan las fronteras nacionales, pero la regulación y supervisión de los bancos se hace en el nivel nacional... como debe ser, porque cualquier rescate, en caso de quiebra de un gran banco, pasa a ser un asunto presupuestario, en el que los costos recaen sobre los contribuyentes de los Estados particulares y no sobre los de la UE en conjunto, pero este sistema tiene poco sentido dentro de la lógica económica de la integración europea. Expreso, 19 mar. 2009, p. 4

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