viernes, 15 de junio de 2012

NECESITO LA PENSIÓN PARA LAS MEDICINAS DE MI ESPOSO

Primero le atacó el cáncer de próstata, después la diabetes y finalmente la cirrosis dejó postrado en cama a Benjamín Almeida. Él tiene 50 años y por su condición no puede trabajar. Su esposa Martha Moncayo se encarga de la manutención, aunque también se quedó sin dinero. Cada mes, ella recibía USD 419 por la jubilación patronal que obtuvo luego de trabajar 23 años como telefonista en el Banco Central y ahora no puede cobrar esa plata. Por Decreto Ejecutivo, el Gobierno ordenó que no se paguen esas jubilaciones a 200 000 ex servidores públicos de todo el país. En el documento se explica que la medida obedece a la "necesidad de una adecuada distribución del ingreso". La Presidencia de la República tomó la decisión después de un informe de la Intendencia de Seguridad Social de la Superintendencia de Bancos (SB). El titular de esta dependencia, Carlos Coloma, manifiesta que la falta de regulación "dejó al libre albedrío este tema y eso generó un problema de inequidades al interior mismo de los fondos". En el Banco Central están afectadas 124 personas que se jubilaron antes de cumplir 45 años. Pero no se quedaron quietos. Roberto Ávila, quien lidera la Unión de Jubilados del ex instituto emisor, presentó una acción de amparo y el caso recayó en el Juzgado IV de lo Civil de Pichincha. En medio de la polémica, la Presidencia de la República emitió un quinto Decreto Ejecutivo sobre este tema. Así dejó sin efecto los anteriores pronunciamientos y señala que la restricción en el pago "no es aplicable a aquellos fondos de jubilación y cesantía creados por Ley". Con ello volvió la esperanza a Manolo Franco, un ex empleado de la SB, pero Coloma no sabe cuándo se volverán a cancelar los haberes. Él trabajó 21 años en esta entidad, hace cuatro se jubiló cuando ejercía la Jefatura Jurídica de Instituciones Financieras. Tenía una pensión patronal de USD 1 180, fondo que ahora no cobra. Solo se quedó con USD 390 de la pensión del IESS, pero dice que no le alcanza, ya que necesita medicinas para la neumonía pulmonar y hace cuatro meses le dio un infarto. Según Coloma, no hay nada de injusto. "Hay gente que ha estado jubilada a edades tempranas, que han trabajado apenas 20 años y con 40 de edad accedieron a pensiones vitalicias de USD 1 500, 1 800, 2 000 ó 2 700. Eso es lo que se quiere regular. No son víctimas, sino que son beneficiarios de una nueva política social". Martha Moncayo, Roberto Ávila y los empleados de la Superintendencia de Bancos han escuchado varias veces este pronunciamiento oficial, lo rechazan y quieren que vean la "verdadera situación de sus familias". El Comercio, 7 mayo 2009, p. 20

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