miércoles, 13 de junio de 2012

LA CRISIS DEMANDA FLEXIBILIDAD / El Comercio

Enfrentar una crisis de dimensiones tan inciertas como la que el mundo atraviesa exige a los líderes de las naciones creatividad y valentía, pero, sobre todo, apertura a la posibilidad de cambiar sobre la marcha conceptos y decisiones aparentemente inamovibles. Un ejemplo acaba de dar el presidente de Venezuela, coronel Hugo Chávez. Contraviniendo todos los paradigmas de su estilo de gobierno, el Mandatario resolvió proteger la economía de su país con medidas que en otro momento hubieran sido calificadas por el propio Jefe de Estado como "neoliberales, capitalistas y atentatorias contra el interés de los más desfavorecidos". Para aminorar el impacto de la caída de los precios del petróleo en un Estado dependiente de esos ingresos, Chávez hizo un drástico recorte de 6,7 por ciento en el presupuesto fiscal de este ano, elevó el Impuesto al Valor Agregado (IVA) del 9 al 12 por ciento y anunció un programa de endeudamiento interno. A la vez que decretó un aumento del 20 por ciento en el salario mínimo de más de dos millones y medio de trabajadores, eliminó los gastos suntuarios y fijó montos máximos para las remuneraciones de los funcionarios públicos. Lo más probable es que al gobierno del presidente Rafael Correa le toque asumir una actitud similar. Ya existen indicios de que si se convierten en decisiones concretas contribuirán a defender la economía nacional: en tiempos de crisis no caben fundamentalismos ni ortodoxias. El Comercio, 24 mar. 2009, p. 10

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