martes, 8 de agosto de 2017
El deterioro comercial toca al protagonismo de Guayaquil
La ciudad portuaria, la ciudad comercial, el Puerto. Su propio atributo es como una condena para Guayaquil en un momento de crisis económica que ha decidido atajarse, por orden gubernamental, a través de restricciones comerciales. Las salvaguardias a las importaciones y, antes, los requisitos de calidad, etiquetado o certificados, han ido comprimiendo el comercio en el país. Y, con ello, la economía de Guayaquil. EXPRESO publicó ayer que Quito ha adelantado al Puerto en peso económico. Más allá de las explicaciones intrínsecas a las dos ciudades (como que la capital tiene todos los edificios gubernamentales, las matrices de las grandes empresas y las sedes de las petroleras), el deterioro del comercio le ha pasado factura a Guayaquil. En 2015, con las salvaguardias en vigor desde marzo, esa actividad retrocedió en 300 millones en el Producto Interno Bruto nacional. De 10.300 millones de dólares que movía en 2014, pasó a 10.011 millones en 2015. Y esa marcha atrás tiene su ref lejo en el empleo. En diciembre de 2015, la actividad comercial aglutinaba al 18,9 % de las plazas de trabajo. Y un trimestre después, en marzo de 2016, era un punto menor: 17,8 %. Expreso, Año 43 N° 15704 05 jul. 2016, p. 6
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