domingo, 3 de junio de 2012

¿DILEMA? / Pozo, Mauricio

La política y la economía se enfrentan casi a diario. No es necesariamente compatible la conveniencia económica con el resultado electoral, pues hay decisiones que deben adoptarse pero que representan costos políticos. Es entonces en estas decisiones donde se destaca la talla del estadista, pues este debe decidir lo que definitivamente más le convenga al país y no necesariamente a él. No hay que ser brujo para anticipar que la crisis internacional y el desorden en el manejo de la economía nacional avizoran un escenario peligroso para la estabilidad económica futura. En definitiva, se acabó la fiesta, no hay los mismos ingresos y esto requiere con urgencia decisiones de Gobierno.Siempre insistimos hasta la saciedad de manejar en orden la economía ecuatoriana, de ahorrar para cuando la situación se torne adversa y de promover activamente inversión extranjera al tiempo de expandir líneas de crédito del exterior. Hoy la situación, lamentablemente, nos da la razón.Los excesos nunca dan buen resultado y ahora debemos nuevamente recurrir a lo que todos odian: el ajuste. El Gobierno debe, les guste o no les guste,les parezca neoliberal o fondomonetarista, ajustar la economía, esto es,reducir el gasto, postergar inversiones y poner buena cara al exterior a que no nos cierren completamente el crédito. No hay alternativa, a menos que perversamente quieran entrar en una crisis de impredecibles consecuencias. Es hora de tomar decisiones políticamente costosas pero responsables. Probablemente esté arando en el mar pero no por ello dejaremos de mencionarlo. Si el dilema es adoptar esas decisiones ahora o después de las elecciones próximas, lo correcto es no esperar. Mientras más demoren el costo será más alto y la capacidad de resistir será menor.Hoy, 17 nov. 2008, p. A. 4

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